Desde el panel de control de tu cuenta es posible cerrar sesiones remotas y quitar dispositivos autorizados, incluso si ya no tienes el teléfono en tus manos. Esto es fundamental para evitar que terceros intenten cambiar contraseñas o modificar tus números de rescate.
Entre más rápido elimines el acceso del equipo perdido, menor será el riesgo de que alteren tu configuración de seguridad durante la recuperación.
