Primero cerciórate de que no lo haya recogido un vecino, el conserje o que se haya dejado en un Punto Correos de la zona. Si no das con él, avisa al instante al soporte para que verifiquen la firma o prueba de entrega e inicien el rastreo interno. Moverse rápido es fundamental para encontrar el bulto o tramitar la compensación oportuna.
