La mayoría de estos mensajes son notificaciones del navegador enviadas por sitios web a los que, en algún momento, se les concedió permiso para mostrar avisos. No son alertas generadas por McAfee.
La solución consiste en abrir la configuración del navegador, acceder al apartado de Notificaciones, eliminar los sitios desconocidos autorizados y realizar un análisis del equipo con un antivirus actualizado para comprobar que no exista otro problema.
